Llegó febrero y ya sabemos lo que pasa. De repente, todo se tiñe de rojo, las vidrieras se llenan de corazones y pareciera que hay una sola forma "correcta" de celebrar: en pareja, con cena romántica y bombones.

Pero seamos honestas, a veces toda esa puesta en escena genera más presión que disfrute. ¿Y si este año le damos una vuelta de tuerca?

En Lolita Intimates creemos que el amor es mucho más grande que una fecha en el calendario o una foto en Instagram. Por eso, hoy no te traemos una guía de regalos, sino una invitación a frenar un poco la locura y mirar hacia adentro.

¿Quién fue San Valentín y por qué decimos que fue un rebelde?

Quizás escuchaste mil veces el nombre, pero pocos saben la historia real detrás del "santo del amor". Y ojo, porque no tiene nada que ver con cupidos angelicales.

La leyenda cuenta que en la Roma del siglo III, el emperador Claudio II había prohibido los casamientos. ¿Su lógica? Decía que los soldados solteros peleaban mejor porque no tenían ataduras ni familia que extrañar.

Pero Valentín, un sacerdote que creía que el amor era más fuerte que cualquier decreto, empezó a casar parejas en secreto, desafiando las órdenes del hombre más poderoso del mundo. Al final, lo descubrieron y pagó el precio, pero dejó un legado clarísimo: el amor siempre fue un acto de valentía y rebeldía.

Incluso se dice que, mientras estaba encarcelado, Valentín se enamoró de la hija de su carcelero y, antes de su ejecución, le dejó una carta firmada como 'De tu Valentín'. Esa frase, que hoy vemos en tarjetas comerciales por todo el mundo, nació en realidad como una despedida trágica y profundamente humana. Por eso insistimos: el origen de esta fecha tiene mucho más de drama, pasión y coraje que de ositos de peluche.

Del amor romántico al amor propio: La nueva revolución

Si en la antigua Roma la rebeldía era casarse, en 2026 la rebeldía pasa por otro lado.

Vivimos en un mundo que nos exige estar siempre productivas, siempre "conectadas", siempre perfectas. Nos pasamos el día scrolleando vidas ajenas y, a veces, nos olvidamos de habitar la propia.

Por eso, creemos que hoy amarte a vos misma es la nueva revolución. Parar todo, silenciar el ruido de afuera y decir "hoy me elijo a mí" es un acto tan valiente como el de aquel sacerdote. No importa si estás en pareja, soltera o en algo intermedio; el vínculo más largo que vas a tener en tu vida es con vos misma. ¿Por qué no cuidarlo con la misma dedicación que cuidamos a los demás?

3 Rituales para una cita con vos misma

Este 14 de febrero (o el día que vos quieras), te proponemos que tengas una cita real con vos. Sin celular, sin expectativas ajenas y sin culpas. Acá van tres ideas simples para conectar con tu esencia:

  1. Creá tu atmósfera: Parece una pavada, pero el entorno cambia todo. Bajá las luces, prendé esa vela que tenés guardada "para una ocasión especial" (la ocasión sos vos) y poné tu disco favorito. Regalale silencio y calma a tu mente.
    Pensalo así: cuando invitás a alguien a cenar, preparás la casa para que se sienta bienvenido. Hacé exactamente lo mismo para vos. Un espacio ordenado y con rico aroma es la forma más rápida de bajar el estrés y cambiar tu energía.
  2. Conectá con el tacto: El amor propio también es físico. Hacete esa rutina de skincare lenta, sin apuro, o date un baño largo. Tratá a tu cuerpo con suavidad, agradeciéndole todo lo que te permite hacer.
    A veces subestimamos el poder de lo sensorial. Tu piel es tu límite con el mundo y la primera receptora de cariño. No se trata solo de cremas; se trata de las texturas que elegís para envolverte. Elegir fibras naturales como el algodón para estar en casa, es una forma silenciosa de decirte 'me importás'. Que lo que toque tu cuerpo sea tan amable como te gustaría que sean con vos.
  3. El placer de lo simple: Comprate flores, pedí tu comida favorita o tirate a leer ese libro que tenés en la mesa de luz hace meses. El objetivo es hacer algo que te genere placer genuino, no algo que "quede bien" en una historia.
    Y un consejo clave: intentá hacerlo desconectada. Comé saboreando cada bocado o leé sin mirar notificaciones cada cinco minutos. El verdadero lujo hoy en día es la capacidad de estar 100% presente en el momento.

Elegir lo que te hace sentir bien

Parte de este amor propio tiene que ver con las elecciones que hacemos todos los días, incluso las más íntimas. Qué nos ponemos sobre la piel importa, porque es la primera capa que nos abraza.

Pensando en esa comodidad y en ese guiño cómplice con una misma, diseñamos The Lover Set. Con la suavidad del algodón (porque sentirse sexy no tiene que significar estar incómoda) y el detalle del corazón cut-out, es nuestro pequeño recordatorio físico de que el primer amor, siempre, sos vos.

Ya sea para usarlo este San Valentín o cualquier martes que necesites un mimo, recordá: la magia no está en la fecha, está en la intención que vos le pongas.